sábado, 19 de mayo de 2007

CUENTO DE PAULO COELHO


Quiero compartir con ustedes este cuento de uno de mis escritores favoritos, Paulo Coelho. Espero que lo disfruten.

Un Hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales( a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición…)

La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos.

En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.

El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:
Buenos días.
Buenos días - Respondió el guardián
¿ Cómo se llama este lugar tan bonito?.
Esto es el cielo.
Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!
Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. Y el guardián señaló la fuente.
Pero mi caballo y mi perro también tienen sed…
Lo siento mucho –
Dijo el guardián – pero aquí no se permite la entrada a los animales.

El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber sólo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante.

Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles..

A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.

Buenos días – dijo el caminante.
El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo
Hay una fuente entre aquellas rocas – dijo el hombre, indicando el lugar.
Podéis beber toda el agua como queráis.
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
El caminante volvió atrás para dar gracias al hombre
Podéis volver siempre que queráis – Le respondió éste.

A propósito ¿Cómo se llama este lugar? – preguntó el hombre.
CIELO.
¿El Cielo? Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo
Aquello no era el Cielo. Era el Infierno – contestó el guardián.
El caminante quedó perplejo.
Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡ Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! – advirtió el caminante.
De ninguna manera! – increpó el hombre
En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos…

Paulo Coelho.



4 comentarios:

M dijo...

Romi bella fabula, pero muy cierta, por que lo peor que hay en esta vida es dejar a tus mejores amigos atrás para que uno mismo se beneficie y aproveche de las circunstancias, cueste lo que cueste, en este caso algo tan preciado por pocas personas como es la verdadera amistad, ya sea con personas o animales, pero uno a de ser fiel a sus principios de esa relación.
Romi un beso. M.P.

Anónimo dijo...

como siempre cielo. sabes encontrar las palabras adecuadas aunque esta vez sea de un escritor que comparte tus mismos pensamientos, por lo cual me quito el sombrero para aplaudirte por hacernos reflexionar ante lo que significa la amistad. gracias

Anónimo dijo...

Romi, yo descubrí tardíamente esto(en cuanto a la publicación, no el sentido profundo, que siempre se está a tiempo de comprender)y quiero decirte que me parece MARAVILLOSO!! Una forma tan amorosa de comunicar precisamente, nada más y nada menos que el AMOR. La máxima expresión del TODO. "Amar al prójimo como a uno mismo": planeta, universo, plantas, animales, seres humanos, DIOS. Todo, todo, todo!!! La manera más sublime de amarnos a nosotros mismos, como JESÚS nos lo enseñó.
Te envío un dulce abrazo dorado, desde mi corazón. Mir

Romina Soledad Giuffré dijo...

Hola Mir,

Muchas gracias por tus palabras. Te invito a que sigas leyendo este tipo de relatos (algunos de ellos son míos) en mi nuevo sitio. www.silenciosinpalabras.com.ar
Besos

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