domingo, 12 de agosto de 2007

AUSENCIA...


Después de unos días de ausencia, quiero compartir este breve texto que escribí pensando en la otra cara de los titulares diarios.

Lo que queda de una tragedia

Los titulares periodísticos de mañana informarán de un accidente donde hubo fallecidos y toda la atención se centrará en ellos. Contarán que una combi y un automóvil estuvieron involucrados y asegurarán que hay 13 muertos, pero fuera de los hierros retorcidos existe una historia de la que nadie hablará: la de Juan, el novio de una de las víctimas. Él debe adaptarse a que la persona que tanto ama no regresará, a saber que su mundo se cayó de repente y nada volverá a ser igual.

Juan resultó ileso, lo sacaron del automóvil y los médicos confirmaron que se encuentra bien. ¡Qué ironía! ¿Cómo alguien puede decir que está bien? Mientras el tiempo pasa a una velocidad que no puede comprender, se sienta en un costado de la ruta, se toma la cabeza y percibe que este es el primer día del resto de su vida.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Ro!Muy bueno lo que escribiste. A veces decimos que "estamos bien", pero en realidad están pasando muchas cosas de las que quizá no queremos o cuesta hablar.No puedo imaginar cómo se puede sentir este muchacho..debe ser un dolor tan profundo que no se puede explicar.
No lo de "estar bien" lo tomé por otro lado!..pero bueno, pensé eso!..
Te felicito por la nota Ro!Besos!

.Lau.

Anónimo dijo...

Excelente. Yo lo vivi y es como lo describis.

continua asi

Anónimo dijo...

cielos! cielo. clara y concisa como dijiera mi madre!!!
cuanta verdad en tus palabras, la historia de este muchacho refleja ante todo la verdad oculta de nuestro yo interno!! pues si, creo que yo tambien estoy bien!!!


joe

M dijo...

Hola Romi, me alegra que estés de nuevo aquí, escribiendo y tan humana como siempre, lo cierto es que muchas veces el drama no es las personas que se van inesperadamente, si no las que se quedan aquí y sufren la angustia día a día de saber que han perdido a un ser querido, la ausencia de la persona amada, es uno de los peores dolores que se pueden sufrir en silencio, nadie lo sabe solo la persona que le toca sufrirlo, bueno cielo una nota muy calida y humana, muy buena, un beso M.P.

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