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lunes, 7 de enero de 2008

Amigos son caminos


María Ester, una fiel lectora de este blog, me envió este hermoso mensaje que a su vez le retransmito a ustedes. La amistad es ese pilar fundamental en la vida de todos y es algo que compruebo día a día al lado de mis amigas y amigos.

Romina

Ciertos amigos son indispensables, simples como aquel caminito de tierra de los pueblos pequeños, en donde desde lo alto de la colina podemos verla entera, sabemos adonde podemos ir y hasta podemos llegar, son transparentes y confiables.

Otros, acaban de llegar,como caminos que sólo conocemos por el guía, y nos vamos aventurando sin saber mucho de sus límites,es un camino desconocido,pero que siempre vale la pena caminar.

Hay amigos que nos recuerdan a aquellos caminos vecinales, que poco usamos, poco vemos, pero sabemos que cuando necesitamos, él estará allá, podemos pasar y cortar camino, aún lejos, siempre están en nuestra memoria.
Por cierto, también existen amigos que infelizmente, nos recuerdan aquellos caminos maravillosos,con pistas largas y asfalto siempre nuevo, pero que engañan al conductor,pues son llenas de curvas peligrosas, y cuando menos lo esperas...eres atraído por la confianza excesiva.

Y existen amigos que son aquellos caminos que desaparecieron, no existen más,pero que siempre relacionan nuestra emoción a una nostalgia,nostalgia de un paisaje, un pedazo de aquel camino, que dejó marcas profundas en nuestro corazón. Se fueron, pero quedaron impregnados en nuestra alma.

En un viaje de la vida, que puede ser larga ó corta amigos son más que caminos con carteles que indican una dirección, en aquellos momentos en que más necesitamos, a veces son nuestro propio camino.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Creer en lo imposible

Les dejo este texto de Paulo Coelho que fue publicado en su último libro, "Como el río que fluye".

Me hizo reflexionar mucho sobre mis temores e interrogantes diarios, y analizando situaciones pasadas que creía sin solución puedo afirmar que todo es posible.

Romina Giuffré

William Blake decía en uno de sus textos: "Todo aquello que hoy es una realidad, antes no era más que parte de un sueño imposible". Y por ello tenemos hoy el avión, los vuelos espaciales, el ordenador con el que en este momento escribo esta columna, etcétera. En la famosa obra maestra de Lewis Carroll, Alicia a través del espejo, hay un diálogo entre el personaje principal y la reina, que acaba de contar algo extraordinario.

–No puedo creerlo –dice Alicia.
–¿No puedes? –repite la reina con un aire triste–. Inténtalo de nuevo: respira hondo, cierra los ojos, y cree.

Alicia se ríe:
–No sirve de nada intentarlo. Sólo los tontos piensan que las cosas imposibles pueden suceder.
–Creo que lo que te falta es un poco de práctica –responde la reina–. Cuando yo tenía tu edad, practicaba media hora al día por lo menos: inmediatamente después del café de la mañana, hacía lo posible por imaginar cinco o seis cosas increíbles que pudieran cruzarse en mi camino, y hoy veo que la mayoría de las cosas que imaginé se han hecho realidad. Gracias a ello, he llegado hasta a ser reina.
La vida nos pide constantemente que creamos. Creer que un milagro puede suceder en cualquier momento es necesario para nuestra alegría, pero también para nuestra protección, o simplemente para justificar nuestra existencia. En el mundo de hoy, muchos consideran que es imposible acabar con la miseria, tener una sociedad justa, disminuir la tensión religiosa que parece crecer día tras día.
La mayoría de la gente evita la lucha esgrimiendo los más diversos pretextos: conformismo, madurez, sentido del ridículo, sensación de impotencia. Vemos la injusticia a nuestro alrededor, y nos quedamos callados. "No voy a meterme porque sí en una disputa", es la excusa.
Esta es una actitud cobarde. Quien recorre un camino espiritual lleva consigo un código de honor que hay que cumplir; la voz que clama contra lo que está mal siempre es oída por Dios. Sin embargo, de vez en cuando oímos el siguiente comentario: "Vivo creyendo en sueños, muchas veces intento combatir la injusticia, pero siempre acabo llevándome una decepción".

Un guerrero de la luz sabe que merece la pena librar algunas batallas imposibles, y por eso no teme a las decepciones, ya que conoce el poder de su espada y la fuerza de su amor. Rechaza con vehemencia a aquellos que son incapaces de tomar decisiones y que siempre quieren cargar a los demás con la responsabilidad de todo lo que de ruin tiene el mundo. Si él no lucha contra lo que está mal, aunque parezca estar más allá de sus fuerzas, jamás encontrará el buen camino.

Mi editor iraní, Arash Hejasi, me envió una vez un texto que decía:

"Hoy me ha pillado un gran chaparrón mientras iba caminando por la calle. Afortunadamente, tenía el paraguas y el impermeable, pero estaban en el coche, que estaba bastante lejos. Mientras corría para recogerlos, pensaba qué extraña señal estaba recibiendo de Dios: tenemos siempre los recursos necesarios para enfrentarnos a las tempestades que la vida nos depara, pero en la mayoría de las ocasiones estos recursos están encerrados en el fondo de nuestro corazón, y eso hace que perdamos un tiempo precioso buscándolos. Cuando por fin los encontramos, ya hemos sido derrotados por la adversidad."
Estemos, por lo tanto, siempre preparados: en caso contrario, perderemos la oportunidad o perderemos la batalla.

domingo, 12 de agosto de 2007

AUSENCIA...


Después de unos días de ausencia, quiero compartir este breve texto que escribí pensando en la otra cara de los titulares diarios.

Lo que queda de una tragedia

Los titulares periodísticos de mañana informarán de un accidente donde hubo fallecidos y toda la atención se centrará en ellos. Contarán que una combi y un automóvil estuvieron involucrados y asegurarán que hay 13 muertos, pero fuera de los hierros retorcidos existe una historia de la que nadie hablará: la de Juan, el novio de una de las víctimas. Él debe adaptarse a que la persona que tanto ama no regresará, a saber que su mundo se cayó de repente y nada volverá a ser igual.

Juan resultó ileso, lo sacaron del automóvil y los médicos confirmaron que se encuentra bien. ¡Qué ironía! ¿Cómo alguien puede decir que está bien? Mientras el tiempo pasa a una velocidad que no puede comprender, se sienta en un costado de la ruta, se toma la cabeza y percibe que este es el primer día del resto de su vida.

viernes, 13 de julio de 2007

CERRANDO CAPÍTULOS

Sólo teniendo presente nuestro pasado podremos establecer el lazo necesario para nuestro futuro, pero no debemos vivir en lo que pasó o en lo que vendrá, porque de ese modo nos alimentaríamos de recuerdos o de aquellas cosas que aún no existen y olvidaremos el presente.


Comparto con ustedes este texto, que pretende enseñarnos a aprender a vivir sin estar atados al futuro.

Romina Soledad Giuffré

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistís en permanecer en ella mas allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, cerrando puertas o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltarlo. Hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos y vender o regalar libros, porque el pasado ya pasó, no esperes nunca que te lo devuelvan, La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.


Autor: Paulo Coelho

viernes, 8 de junio de 2007

SALI DE FIESTA MAMÁ

Fuí a una fiesta y me acordé de lo que me dijiste. Me pediste que no bebiera alcohol mamá. Por eso, bebí un Sprite. Sentí orgullo de mi misma...

Hice una elección saludable y tu consejo fue correcto.Cuando la fiesta finalmenteacabó la gente empezó aconducir sin estar en condiciones...

Fui a mi coche con la certeza de que iría a casa en paz.Nunca podría imaginar lo que esperaba mamá...algo que no podría esperarme.

Ahora estoy tirada en la carretera y oigo a un Polícia decir.“El chico que provocó este accidente iba borracho”.Mamá, su voz parecía tan distante...

Mi sangre está derramada por todos lados y estoy intentando con todas mi fuerzas no llorar.Puedo oir a los médicos diciendo: ”Esta chica va a morir”...

Él, como yo, había salido de fiesta pero, él decidió beber y conducir y ahora yo tengo que morir...¿Por qué las personas hacen esto mamá?Sabiendo que esto va a arruinar vidas...

El dolor me está cortando con un centenar de cuchillos afilados.Di a mi hermana que no se asuste, mamá, dile a papá que sea fuerte, los quiero tanto, me gustaría que me des un último beso...

Alguien debería haber dicho a aquel chico que está mal beber y conducir...Tal vez si sus padres se lo hubieran dicho yo ahora estaría viva...

Mi respiración se está debilitando, mamá, y tengo mucho miedo...Estos son mis últimos momentos y me siento tan desesperada...

Me gustaría que me pudieras abrazar, mamá, mientras estoy estirada, aquí, muriendo. Me gustaría poder decirte que te quiero, mamá...no siento mi cuerpo, no puedo más mamá, te quiero..adiós...”

Estas palabras fueron escritas por un periodista de informativos Telecinco España que presenció un accidente de tráfico en 1997.La joven, mientras moría, iba diciendo estas palabras a los allí presentes.

ANONIMO

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